La falta de manos también cierra mesas
La falta de personal cualificado se ha convertido en una debilidad crónica para la hostelería en España, según El Mundo. El 22% de los hosteleros citan la dificultad para encontrar empleados como principal causa de cierre definitivo de bares y restaurantes, de acuerdo con The Fork. En Segovia, José Gabriel Cobos cerró el bar El Bahía pese a que generaba dinero. El establecimiento desapareció en marzo de 2026 tras 11 años de actividad, y en dos meses llegó a tener hasta 12 trabajadores distintos. En Valencia, Enclave de Mar dejó tres de sus 12 mesas de terraza fuera de servicio, con una pérdida permanente de unos 20 clientes en una época de alta afluencia.
Fuente: El Mundo
Mi lectura. Cuando faltan manos, el problema no es solo cubrir turnos: es decidir qué promesa de servicio sigue siendo defendible. Creo que una casa seria no debería tapar la escasez con más presión sobre el equipo, porque eso suele romper la experiencia antes de arreglar la cuenta. Si la alternativa es cerrar mesas, simplificar operativa o formar mejor, la pregunta incómoda es cuál protege más el oficio a medio plazo. La reputación también se juega ahí: menos capacidad puede ser una decisión honesta; vender normalidad cuando el servicio no llega acaba saliendo más caro.